Cómo aplico la IA en el diseño
Más allá de crear productos con IA, he reestructurado mi metodología de trabajo en torno a estas herramientas. No como algo puntual, sino como una capa fundamental en mi proceso de pensamiento y producción.
Optimización del flujo de diseño
La IA ha transformado mi día a día en áreas críticas: síntesis de investigación (extraer insights de entrevistas en tiempo récord), iteración de copy (variantes y stress tests antes del prototipado), documentación de sistemas de diseño (reduciendo la carga manual a una fracción) y comunicación con stakeholders (traducir decisiones técnicas a lenguaje de negocio). El resultado no es trabajar menos, sino dedicar juicio y atención a lo que realmente aporta valor.
IA en la cadena de valor del servicio
La aplicación más relevante es decidir dónde encaja la IA en la cadena de valor, no solo en el flujo del diseñador.
Hay dos enfoques: la IA como capa intermedia para reducir fricción operativa y acelerar decisiones (por ejemplo, en DORA, donde la IA asiste al auditor sin sustituirlo) y la IA como el producto en sí mismo.
La decisión de diseño más crítica en IA no es la interfaz, sino definir dónde reside el límite humano.
En proyectos como Contable AI Pro, el usuario interactúa con una solución que sería imposible sin IA en su centro. Identificar qué enfoque requiere cada producto y diseñar una interacción humano-IA adecuada es uno de los desafíos de diseño más interesantes de esta década.

